
Me quedan un par de semanas para tener vacaciones. Y siempre que llego a estas alturas de año, estoy igual. Irritada. Irritable.
Me molesta especialmente la gente de mi despacho. Me sale un gruñido en lugar de una frase cuando llego al trabajo y la de recepción me dice: Bon dia!
Es un proceso lento y a penas perceptible, pero siempre hay un día que marca el antes y el después, un día en el que tomo consciencia de que ya vuelvo a estar de la misma mala leche que el año anterior a estas alturas.
El día D, fue el lunes. Y todo sucedió tan rápido…
Una llamada interna. Un “Espe” en el visor del teléfono y mi ceño ya estaba fruncido.
Para evitar males mayores, me fui a comer sola. Y como estoy enganchada a los libros de vampiros, hasta lo agradezco.
Llevo toda la semana igual y ayer por la tarde, decidí que no podía seguir así. Y tome la firme determinación de llegar con una sonrisa en la boca (tipo Pantoja) y preocuparme por el estado físico y psíquico de todo quisqui.
Me fui al despacho de mi jefe y cuando levantó la vista de una escritura, dijo todo asustado: ¿qué pasa ahora?
Yo, tranquilamente, me senté, le miré a los ojos y le dije: nada. Solo quería saber como estabas…
Contestó flipando un “bien” y esperó. ¿Nada más?, me dijo. “No, solo eso. Bueno, pues nos vemos…”.
Esta mañana, me lo he cruzado por el pasillo y con mi mejor sonrisa le he dicho: “Buenos días, Toni. Qué tal estás hoy?”. Y su respuesta ha sido la misma…
Al final, hace un rato, ha venido a mi despacho.
Están preocupados. Piensan que me pasa algo grave. O que me ha tocado la lotería y me largo.
Le he intentado explicar que no, que he decidido tomar una postura Zen (aunque no sé muy bien qué coño significa eso) y que a partir de ahora voy a intentar ser amable, alegre y desprender energía positiva…
Pero me ha pedido por favor que no lo haga. Me ha dicho que me quieren tal como soy, con mi mala leche, con mi excesiva sinceridad, con mis miradas matadoras que les acojonan…
Que me ahorre el esfuerzo, que ya son muchos años (16) de aguantarme y que este cambio les está provocando mucha inseguridad.
Vamos, que me prefieren como “mala conocida”.
Así que ahora no sé qué hacer. Si seguir siendo la borde de siempre y gruñir cada vez que alguien me llame, o continuar con mi sonrisa de Pantoja.
De momento, volveré a comer sola hoy para no intimidarles más.
Qué rara es la gente, coño! Y luego me critican a mi… Para una vez que hago lo “correcto”, me censuran. Coño otra vez.
Me molesta especialmente la gente de mi despacho. Me sale un gruñido en lugar de una frase cuando llego al trabajo y la de recepción me dice: Bon dia!
Es un proceso lento y a penas perceptible, pero siempre hay un día que marca el antes y el después, un día en el que tomo consciencia de que ya vuelvo a estar de la misma mala leche que el año anterior a estas alturas.
El día D, fue el lunes. Y todo sucedió tan rápido…
Una llamada interna. Un “Espe” en el visor del teléfono y mi ceño ya estaba fruncido.
Para evitar males mayores, me fui a comer sola. Y como estoy enganchada a los libros de vampiros, hasta lo agradezco.
Llevo toda la semana igual y ayer por la tarde, decidí que no podía seguir así. Y tome la firme determinación de llegar con una sonrisa en la boca (tipo Pantoja) y preocuparme por el estado físico y psíquico de todo quisqui.
Me fui al despacho de mi jefe y cuando levantó la vista de una escritura, dijo todo asustado: ¿qué pasa ahora?
Yo, tranquilamente, me senté, le miré a los ojos y le dije: nada. Solo quería saber como estabas…
Contestó flipando un “bien” y esperó. ¿Nada más?, me dijo. “No, solo eso. Bueno, pues nos vemos…”.
Esta mañana, me lo he cruzado por el pasillo y con mi mejor sonrisa le he dicho: “Buenos días, Toni. Qué tal estás hoy?”. Y su respuesta ha sido la misma…
Al final, hace un rato, ha venido a mi despacho.
Están preocupados. Piensan que me pasa algo grave. O que me ha tocado la lotería y me largo.
Le he intentado explicar que no, que he decidido tomar una postura Zen (aunque no sé muy bien qué coño significa eso) y que a partir de ahora voy a intentar ser amable, alegre y desprender energía positiva…
Pero me ha pedido por favor que no lo haga. Me ha dicho que me quieren tal como soy, con mi mala leche, con mi excesiva sinceridad, con mis miradas matadoras que les acojonan…
Que me ahorre el esfuerzo, que ya son muchos años (16) de aguantarme y que este cambio les está provocando mucha inseguridad.
Vamos, que me prefieren como “mala conocida”.
Así que ahora no sé qué hacer. Si seguir siendo la borde de siempre y gruñir cada vez que alguien me llame, o continuar con mi sonrisa de Pantoja.
De momento, volveré a comer sola hoy para no intimidarles más.
Qué rara es la gente, coño! Y luego me critican a mi… Para una vez que hago lo “correcto”, me censuran. Coño otra vez.


22 que han relatado...:
Jejejejeej!!! Me parto. Yo intente lo mismo, y la gente piensa que te pasa algo asi que volví a mi ser. Y cuando alguno me suelta : ¡¡Joder como estamos!!; yo contesto: No os gustaba la de antes asi que "AJO Y AGUA" COÑOYAAA!.
jajajajajaja, es cierto, como acojona cuando las bordes nos ponemos cariñosas, descolocamos al personal. Lo malo es que cuando yo gruño en vez de hablar, e intento ser agradable....por lo visto mi sonrisa es aterradora, escalofriante. Me encantaría ver la mirada que tienes en este estado zen.......jajajajaja.
Panterita mía, pues la estoy ensayando cual actriz de Holibú!
Estoy entre la de los vampiros de crepúsculo y la de Penelope Cruz en Volver.
Ya te contaré con cual me quedo.
De verdad que la gente no se aclara.....
Que qué cara tiene? Tiene cara de dulce Heidi con sonrisa dibujada en un papel y pegada a la boca y los ojos de vampiro claro.
Oye tú, auroriña mía, vuelve a poner tu cara de siempre que si no nuestros hijos se nos suben a la chepa esta tarde.
Cómo si me hicieran caso!!!
Sobre todo tu hija, que cuando le pongo cara de cabreo se descojona en mi cara! jajajajaja
Jejejeje, eres genial Aurora!!
Yo que también soy una borde te entiendo perfectamente.
Sé tu misma y que le den a los demás. Es más, si se extrañan tanto es por lo que te han dicho, te quieren por como eres, y no me extraña!!
Besos, Natalia
Jajajajjaja...tia y despues te quejas de la petarda de tu hija....pero habra que escuchar a la pobre niña quejarse de su madre en estado zen....jajajjajajaja...me parto tia....
Bss
Teresa
"Me quedan un par de semanas para tener vacaciones. Y siempre que llego a estas alturas de año, estoy igual. Irritada. Irritable."
perrrrrrrdona????
A estas alturas? Tú vives irritada!
"Me molesta especialmente la gente de mi despacho. Me sale un gruñido en lugar de una frase cuando llego al trabajo y la de recepción me dice: Bon dia!"
no me extraña... Ni en Mordor hay criaturas semejantes...
"Es un proceso lento y a penas perceptible, pero siempre hay un día que marca el antes y el después, un día en el que tomo consciencia de que ya vuelvo a estar de la misma mala leche que el año anterior a estas alturas."
Nena, lo tuyo es perenne...
Y luego sigo...
Nyra: para ya.
PUTA
Mi prima es todo amor, es dulce como una princesita....jajajajajaja
Coño! yo también prefiero mala conocida, sólo imaginar cruzarme contigo por el pasillo mientras emites una amable sonrisa, me cago las patas abajo
Haz favor de quitar la verificación de la palabra. Me da que no sirve para nada y me ahorras escribir cosas como "messis" o "nessl"
besitos
Ayyyyyyyyyyy, cuantas Auroras por el mundo coñoyá. ¿Tú eres esa persona que cuando llego a llevar un paquete harta de sudar, cansada del madrugón y caravanas, reventá de menear paquetes parriba pabajo, llego y digo con mi mejor cara posible "perdona busco a..."
¡¡PREGUNTA EN RECEPCION QUE YO NO SE NADA!!
¿ERES TÚ? ¡¡¡MECAGOENTÓ!!
risis.
Por favor, tienes que ser mala, ya sabes que me toco pensando en tu mala leche, olvida eso del Zen...
A quién se le ocurre, Aurora...
Pepa. ;-p
jajajaja necesitan que les pegues caña se ve...
Tranquilos, que estoy volviendo a mi estado natural...
Me parece que poco me falta.
Oli, guapo, que he puesto lo de la verificación porque estaba hasta las narices de mensajes spam.
Si te sigue molestando muNNNcho, lo quito, que yo por ti muevo montañas!
Todo el que te conozca no te imagina sin decir, coñoya, ostia, coño, puta, cerda, en tu vocabulario habitual. Vamos que si un día me sueltas un "¿Cómo estás cariño?" (en lugar de ¿cómo estás, puta?) sabré que algo chungo te pasa y temeré por tu vida.
Así que déjate de estados zen y tus sonrisas Pantoja, coñoya!
Tu estás en estado Zen siempre.. tu estado es Zen-utria... ¬¬
JAJAJAJA!!! FRANCAMENTE TE DIGO..ME ENCANTA LEERTE, ERES UNA PERSONA TAN REAL E INTERESANTE, QUE SI NO VIVIERAMOS TAN LEJOS LA UNA DE LA OTRA, POR DIOS QUE ME ENCANTARIA CONOCERTE EN PERSONA
Madre mia...eso de la mala leche, miedo me da!! Lo peor de todo es que yo no soy consciente de cuando me sale la bestia a dar un paseo por la empresa...es eso que piensas : "Con razón hay tanto loco en USA que se compra una escopeta y arma un pitote!!"
Te juro que a mi hay dias que me dan ganas de sacarme la licencia de armas...
Saludos!
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