martes, 1 de febrero de 2011

DE URGENCIAS


Hay días en los que cuando mandas a la niña al cole piensas “hoy me llaman”. En ese momento no tiene fiebre, ni le duele la barriga, ni se queja… pero no la acabas de ver fina y te pasas todo el día con esa sensación, pendiente del teléfono.
Pero no. Esos días son justo los que no te llaman y sin embargo, recibes la llamadita de rigor en el peor momento y pillándote totalmente desprevenida.

Ayer fue justo uno de esos días. La niña se levantó bien, desayunó bien, fue al cole contenta y emocionada porque iba a estrenar su bañador de la Barbie en la piscina y no dio síntoma alguno de que acabarían llamándome para decirme que estaba con fiebre.

Llegas al cole sin aliento y cuando la ves, piensas: mierda. Mi hija tiene una temperatura corporal bajísima y cuando está a 37, ya no responde. Como montas un circo y te crecen los enanos, justo en ese momento está cayendo la de Dior. Así que agarras a la niña en brazos, las dos mochilas (la de diario y la de la piscina), los dos paraguas, mi bolso, la bolsa con la merienda, y te dispones a buscar un taxi.

En Barcelona ni sé la de taxis que debe haber. Como llueva, no pillas ni uno.

Así que después de esperar como 10 minutos bajo la lluvia, con todo colgado como si fueras un árbol de navidad, lloviendo a mares, la niña llorando y demás, por fin consigues un taxi y le dices muy digna tu: “A urgencias de Dexeus, por favor”

Como la niña no para de llorar, el taxista (que debe estar hasta los cojones de oírla) me dice que si me va bien y no me importa, me deja en la acera de enfrente de la clínica.
Pues sí, me importa. ¿No ves que voy cargada como una burra y que llueve a cántaros, capullo?

A regañadientes (como si me estuviera regalando el puto trayecto, que me ha acabado costando 7 euros), me deja en la puerta de urgencias.

Salgo como puedo y cuando entras, 20.000 niños esperando en la sala. Paciencia.

Al cabo de ni sé, te llaman. Entras en una sala que tienen como custodiando la sala de urgencias, donde un enfermero evalúa a tu hija y decide si la niña está para que la vean dentro o no. Porque claro, yo no tengo nada mejor que hacer en una tarde lluviosa de lunes que irme a Dexeus a que le toquen a la niña los cojones.

Le pone el termómetro y si, la niña tiene fiebre, me da el visto bueno para que la vea una pediatra y ya puedo volver a la sala.

Por fin te atienden y te dicen que la niña lo que tiene son anginas. Pero que le van a meter un palito para analizarlo y ver si es vírico o bacteriano y que tienes que volver a la sala de los cojones, a esperar 20 minutitos de nada.

Y empieza el circo. Cuando entras en la sala, solo hay dos niños. Bien. Una que está peor que tu hija y otra que ya está prácticamente normal porque ya le ha bajado la fiebre. Una te pregunta, la otra contesta y resulta que las tres estamos esperando a lo mismo.

Aparece otra madre. Con un bebé y una niña de tres años. El peque es el que está enfermo. La niña no tiene ni 4 años y nada más sentarse le dice a su madre que quiere ver una película. La madre, saca un cacharro tipo dvd portátil (yo flipo) y le dice que espere un poco, que tiene que acabar la partida (?????)
Resulta que es una especie de consola y la mujer se pone a jugar un ratito y cuando su hija ya se empieza a poner de los nervios, para la partida y le coloca el dvd de Tarzán.
Y yo sigo flipando… en la vida se me había ocurrido llevar una cosa así en el bolso para entretener a la niña en caso de emergencia. Pero lo que seguro no se me habría ocurrido, es llevarla para jugar yo una partida de lo que sea mientras espero…

Pero la que está desfasada soy yo, porque la siguiente que entra es una pareja súper-mega-pija, muy propia de la clínica, con un niño de 3 años, con los mismos síntomas que todos, al que también le saca un dvd portátil y le pone no sé qué del Playhouse Disney.

Como la clínica es muy pija, en la sala de espera de los niños hay una barra con 4 maquinitas de la Nintendo DS. Pero como los pacientes somos muy descuidados con las cosas que no son nuestras, resulta que de las 4 solo funciona 1.
Entra un niño con su madre, y se va para la maquinita.
Entra otro niño con su hermana, y se va para la maquinita.
Entra otro niño con sus padres y se va para la maquinita.

Tres niños y una única maquinita que funciona (con el sonido a todo meter, eso sí).
¿Cómo acaba la historia? Pues como debía: con lloros, con gritos, con broncas… Porque claro, los padres son incapaces de decir: una partida cada uno, o sal que le toca al otro, o deja la maquinita de una puta vez!

Así que me encuentro en una sala con dos dvd portátiles a todo meter, tres niños cabreados porque no les toca la nintendo de los huevos, una maquinita a toda ostia y otra madre “normal”, que para entretener a su hija le está haciendo dibujos y ella le dice lo que es.

Ante esa fauna, tu piensas que eres una madre rara de cojones. Porque solo llevas una magdalena, un zumo de melocotón y dos paraguas. A tu hija sentada encima, a la que le dices que se tape la boca cada vez que tose, que no levante la voz que está en un hospital y que para entretenerla, le cuenta un cuento al oído y así no molesta a los demás.

A todo esto, no es que hayan pasado los 20 minutos. Es que ha pasado una hora. Estás dudando en si ir a reclamar o no, porque ante semejante panorama imaginas que ahí dentro no darán abasto.

Pero hay algo que te hace levantarte de la silla como si te hubieran puesto un muelle en el culo e ir a la puerta a reclamar los resultados.
Entra una tía con el pelo y las manos llenos de mugre, con ese aspecto que te hace pensar que no se ducha hace dos meses mínimo. Con ella, el marido. Tres cuartos de lo mismo. Y el niño, que por extraño que parezca, va hecho un pincel!!!!
Y se te sienta al lado. Y el hedor que desprende te hace darte cuenta que tus suposiciones eran ciertas.

Y por ahí si que no! Te levantas dando un respingo, vas a la puerta de las urgencias, reclamas el resultado y no te mueves de ahí hasta que te lo dan.
La enfermera te suelta: es que a veces si hay mucha gente se demora…
Que me parece muy bien, pero yo quiero largarme ya, coño, que llevo dos horas!!!!!
Te quedas con las ganas de gritar: QUE YO SOY DE MUTUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA (en honor a Martí, por supuesto). Sobre todo porque en Dexeus todo el mundo es de mutua y vas a hacer un ridículo espantoso. Aunque igual si digo que soy de Sanitas Multi me hacen más caso, no?

Ante tu insistencia, los “reclaman”, sale la pediatra y me suelta es vírico, así que solo antitérmico.
Tu puta madre, bonita, que ya que me has tenido aquí dos horas, por lo menos dame un antibiótico, no?

Sales por fin de allí, sigue lloviendo, pillas un taxi como puedes y resulta que el taxista es pakistaní, no sabe de qué calle le hablas, va a todo meter por Carlos III y se va hacia la derecha cuando tu le estás diciendo que a la izquierda …

Lo mejor es que llego a casa, saco los papeles del médico y al leer con calma los resultados del laboratorio sí estaban a los 20 minutos, porque los muy lerdos encima te ponen la hora.

Que se demora? Tu puta madre, guapa!
PD: Me ha quedado muy larga, sí, pero es para compensar todos los meses que llevo sin decir nada.
PD: EN LA NUEVA VISITA AL PEDIATRA HOY, PARA "CONTROLAR" LAS ANGINAS, HA RESULTADO QUE TALES NO EXISTEN. LA NIÑA TIENE UNA NEUMONÍA, QUE DESPUÉS DE ESTOS DÍAS YA LE AFECTA A LA PLEURA.
ASÍ QUE MECAGOENLAPUTAQUEPARIÓ A LA PEDIATRA, A SU PALITO Y A DEXEUS DE LOS COJONES! (jueves 3 de Febrero de 2011)